Aitor Fernández de la Coba cumplirá 16 años el próximo agosto. Sin embargo, ya se ha diseñado un plan de vida: quiere ser atleta. Cuando habla de su deporte favorito, las palabras fluyen, se tornan calmadas, pulcras. Sabe de lo que habla porque, por encima de todo, no quiere salir de un mundo que le equilibra, que le permite ser quien realmente es.
Su discurso tan sólo se altera cuando rememora el tortuoso viaje que le llevó junto a sus compañeros de la selección asturiana a Palma de Mallorca, el escenario de su más reciente éxito. La madurez de sus palabras adquiere entonces un timbre infantil, inocente, acorde con su edad. «Menos Murcia y Asturias, todas las selecciones fueron en avión. Nosotros tuvimos que ir en autobús hasta Barcelona y luego esperar dos horas por un barco hasta Palma», protesta, enrabietado, Aitor.
A pesar del caótico viaje, y del cansancio acumulado, Aitor Fernández de la Coba fue capaz de adjudicarse la medalla de plata en la prueba de 3.000 metros en el Campeonato de España de la juventud que organiza el Consejo Superior de Deportes. A pesar de su bagaje, el avilesino no se esperaba tocar podio. «Llegaba sexto del ranking», señala Fernández, como el que no quiere la cosa, como si su subcampeonato de España fuera tan sólo un paso más en su camino.
La carrera que le otorgó la plata fue el fiel reflejo del estilo del fondista de la Atlética Avilesina. «Me gusta mandar, ir siempre adelante», comenta Aitor, que comandó la prueba para ceder en los últimos metros.
El segundo puesto de Aitor Fernández en Palma de Mallorca confirma la excepcional campaña que está completando el avilesino. No en vano, suya es la mejor marca española juvenil de 5.000 metros: 15,21 minutos, conseguidos en la localidad cántabra de Camargo. El palmarés de Aitor también es importante: desde que fuera campeón de Asturias alevín de 2.000 metros, no ha dejado de acaparar títulos, entre ellos la plata en el Nacional cadete del pasado año. «Creo que lo mejor que tengo es la resistencia. Da igual el ritmo que me pongan, que yo lo aguanto», comenta Fernández de la Coba, que tiene muy claro a quién le debe sus éxitos: «Todo se lo debo a mi entrenador, Carlos Alonso. Es un motivador nato, y todos los días me corrige algo. Ahora estamos perfeccionando el braceo», comenta el fondista, agradecido.
También Irene Alfonso, con la que comparte entrenamiento diario, le
aconseja constantemente. «Me insiste en que, por muchos títulos
que consiga, nunca me lo crea del todo», señala Aitor. Un consejo
que le vendrá de perlas para el Campeonato de España juvenil que
se celebrará en El Quirinal el próximo día 22. «Se
supone que tengo que estar en el podio. Corro en casa, conozco bien la pista
y estoy en buena forma», reconoce Aitor Fernández, con un aura
de ganador. Él quiere ser atleta, llegar a lo más alto. La primera
piedra del edificio ya está puesta.