CAMPEONES

La cazarrécords

Beatriz Montero, atleta gijonesa que milita en el Valencia Terra i Mar, aspira a mejorar su plusmarca regional y revalidar su título nacional de 400 vallas





Beatriz Montero, en Las Mestas.


 

 


Gijón, J. I. CASTAÑÓN

El Diccionario de la Lengua Española define como montero a la persona que busca y persigue la caza en el monte, o la ojea hacia el sitio en que la esperan los cazadores. La vallista Beatriz Montero cazarrécords de Asturias, busca medallas y con 26 años recién cumplidos, y encuadrada en las filas del club más potente del atletismo español, el Valencia Terra i Mar, aspira esta temporada a batir una vez más su récord de Asturias (58.49) y revalidar su medalla de oro en la prueba de 400 metros vallas.

«Espero este año bajar la barrera de los 58 segundos. Si no lo logro, a buen seguro que estaré cerquita», advierte la atleta que entrena Rubén Velasco Uribelarrea, conocido en el mundo del atletismo como Uribe, que junto a Vallina -delegado del Esmena Gijón- han sido los dos preparadores con los que la vallista se ha entrenado. «Dejé a Vallina porque pensaba que con él me estancaba, quería llegar lejos y acerté eligiendo a Uribe. Me encuentro muy contenta con él», señala la internacional asturiana, que recuerda sus inicios en el mundo del atletismo en el colegio gijonés Manuel Martínez Blanco, que siguió en el desaparecido C.D. El Llano, Estadio (heredero de la Quinta San Eutiquio), Grupo Covadonga, donde explotó como vallista, y el Valencia, que es el club que ha recogido los frutos en forma de medallas en nacionales absolutos. «Siempre me gustaron las vallas porque se me daban bien», dice la joven, que se ejercita a diario en Las Mestas y que ha estado durante las vacaciones de Semana Santa en una concentración de la Federación Española en el sector de vallas celebrada en El Algarve: «Allí nos juntamos las atletas españoles de vallas y nos realizan test sobre nuestro estado de forma. Y puedo decir que estoy mejor que el año pasado». Un 2002 que tuvo de todo en la carrera deportiva de Beatriz. «Empecé la temporada batiendo el 15 de abril el récord de Asturias en Oviedo mientras me preparaba para los Iberoamericanos, pero al final no pude ir a esta competición porque me lesioné. Lo peor es que luego me costó mucho coger la forma y no bajaba del minuto», recuerda. Pero al final volvió a batir el récord de Asturias y se proclamó por vez primera campeona absoluta de España al aire libre de 400 metros vallas. «Suelo ser buena competidora y sacar lo máximo de mí en este tipo de situaciones», manifiesta la gijonesa, que se declara preocupada por la nacionalización de atletas extranjeras. «En mi prueba se va a nacionalizar Cora Olivero, una vallista argentina que aspira a ir a los Juegos Olímpicos. Su nacionalización nos perjudica tanto a mí como a Miriam Alonso y Eva Paniagua, pero así son las cosas». Sin embargo, lo que más le quita el sueño es la dificultad con la que se encuentran los atletas después de su vida deportiva, «porque es muy difícil vivir de esto. Los fondistas o mediofondistas todavía tienen las millas para sacar algo, pero por ejemplo los vallistas no tenemos nada y con lo que recibimos de ayuda federativa no da para vivir en el futuro. Son muchos años de tu vida sacrificándote todos los días y acabas colgado y sin nada». Y eso que está en el Valencia, «el mejor club español tanto por sus atletas como por sus ayudas y por su trato».

Beatriz Montero intenta paliar esta situación estudiando. «He empezado Psicología, pero llevaba muchos años sin estudiar y me está costando coger el ritmo de estudio. Además me he preparado para ser masajista», comenta Bea Montero, que reprocha la falta de atención de los medios de comunicación y del público en general por el atletismo en pista.

«Muchas veces se da más cobertura a una prueba popular que a la pista. Y la pista es mucho más exigente y sacrificada y se pillan muchas pájaras. La gente se mueve por masas y quizá resulte más atractivo ver una carrera que pase por la calle que desplazarte a ver una competición. Hay que promocionar más la pista. Puede ser falta de cultura deportiva», señala.

A la Copa de Europa

El objetivo para este 2003 está claro: «Además de batir el récord y revalidar la medalla de oro tengo previsto competir con la selección en el encuentro España-Portugal de vallas y participar en la Copa de Europa, que será en Florencia».

Montero tiene un sueño: «Quiero bajar de 57 segundos o competir en un Mundial o Europeo absoluto, pero sé que es difícil, como veo muy complicado acercarme a los 55.23 de Cristina Pérez, que es el récord de España que se hizo en Seúl 88».

A la atleta gijonesa también se la conoce fuera del tartán por ser hija de Chus Montero, difusor del atletismo regional a través de Internet. Opina que «Atletismoasturiano.com es actualmente la página mejor y más completa por Internet de atletismo del Principado». «Si me retiro seguro que en el primer sitio en el que sale es en su página, dice con ironía está atleta, que se siente plenamente apoyada por su entrenador, familia y novio en sus éxitos, que piensa prolongar en 2003.