La Nueva España

Persiguiendo un sueño

El decatleta maliayés Ismael González, reciente subcampeón nacional de Combinadas en pista cubierta y plusmarquista regional en sala busca los 8.000 puntos

Oviedo, J. I.CASTAÑON

Ismael González Nuñez (Careñes-Villaciciosa), de 24 años, 88 kilos de peso y 1,90 metros persigue desde hace años un sueño: Ser el primer atleta asturiano en llegar a los 8.000 puntos en decatlón, la especialidad deportiva más completa de cuantas existen: correr (100 metros lisos y 110 metros vallas, 400 y 1500 metros), saltar (longitud, altura, pértiga) y lanzar (peso, disco y jabalina) en sólo dos jornadas a un nivel excepcional. De momento va por el buen camino. En el heptatlón, la prueba hermana del decatlón, que se disputa en pista cubierta, ya ha hecho historia. El maliayés ha conseguido en el campeonato de España, recientemente disputado en Sevilla nada menos que una medalla de plata y un récord regional en la Combinada con 5.584 puntos. Ismael logró la nueva plusmarca, gracias a correr los 60 metros en 7.21; saltar en longitud 6,84 metros; lanzar el peso a 14,78 y en altura alcanzar 1,95 metros en el transcurso del primer día de competición y lograr un crono de 8.40 en 60 metros vallas y franquear la pértiga en 4,70 metros y correr en 2:50.31 los mil metros, en la segunda jornada. Y todo, tras haber superado una racha de lesiones que le masacraron a lo largo de tres años: fractura por stress en una vértebra, rotura de un adductor y del isquiotibial en plenos Nacionales y que lejos de hundirle anímicamente o de plantearse un abandono de esta durísima especialidad, le sirvieron de acicate “En el verano del año pasado, tras la última lesión estaba frustradísimo y volví a Asturias”. Ismael recargó las pilas en casa, puso su contador a cero y empezó a resucitar “El propio decatlón no hay dudas que te hace madurar y superarte, como las lesiones”. Unas lesiones que le hicieron vivir con mayor alegría el éxito obtenido en la capital hispalense: “Por supuesto que la medalla de Sevilla me supo bastante bien y que tiene un valor especial por estas circunstancias, pero yo quería ganar y tras la lesión de un rival Agustín Felíx que era el favorito tuve mi oportunidad si saltaba 4,80 metros en pértiga. Hice 10 centímetros menos” sostiene Ismael que ya conocía que jugárselo todo en la prueba de 1000 metros no era una buena estrategia: “Es pura genética y mi cuerpo no puede con esta especialidad. Aún así hice la segunda mejor marca personal de mi vida. El campeón Óscar González corre en 2:39 y esa marca no la podré hacer nunca. Cuando salté a la pista sabía que iba a ser segundo”.

El subcampeón nacional de Combinadas es un atleta ambicioso que entrena en Madrid seis días a la semana entre dos y seis horas, según el plan diseñado por el técnico leonés José Luis Martínez Rodríguez, y que cuenta con un patrocinador como Herbalife y un club canario (Playas Jandía), como pilares de su carrera deportiva: “A mi me encantaría estar en un club de Asturias, como estuve años atrás, pero por motivos económicos no pudo ser esta vez, pero soy asturiano y conservo la licencia aquí.”. Ismael que con 12 años se inició en el atletismo y a los 14 salió del instituto de Villaviciosa rumbo a Las Mestas para vestir la camiseta del Gijón Atletismo, llegó a convertirse en campeón nacional de salto de altura en el 2000, pero el de Careñes recuerda que no olvidaba esos comienzos en la que los aprendices de atletas tocan todas las teclas: saltos, carreras largas y cortas y lanzamientos y que se le metió entre ceja y ceja seguir de por vida en ello: “Había ganado en altura, pero en mi mente me decía que no quería dejar de lanzar la jabalina”. De ahí a las combinadas hubo solo un paso como el que le llevó a Madrid donde están los mejores técnicos e instalaciones ( “necesitas tiempo y un buen entrenador por eso estoy en la Residencia Blume”) y que le condujo entre otros hitos a las medallas de bronce absoluto en 2005 en pista cubierta o al doble oro en el nacional sub 23 en sus años en categoría promesa o a participar en diversas pruebas internacionales “Son los sitios donde podemos hacer marcas . Los atletas de decatlón estamos discriminados respecto al resto de atletas porque no hay reuniones nacionales o internacionales de estas pruebas y las que hay son sólo para los mejores del mundo mientras todos los demás atletas tienen los mítines donde sacan un dinero o los crosses. En ese sentido pienso que es la más dura de todas las pruebas atléticas y la menos remunerada”.

Ismael se autoanaliza y piensa que es bastante regular en todos los hitos que componen el programa de Combinadas y que sus puntales son las vallas, el lanzamiento de peso “en el que suelo hacer los mejores registros de los competidores, en Sevilla mejoré hasta marca”, matiza y el salto de altura, y que flaquea en el salto de longitud y en los 1500 metros.

Sus objetivos a corto plazo están claros: “Primero ir al campeonato de España al aire libre y ver si puedo luchar por el título y acudir a la Copa de Europa de Combinadas. También buscaré hacer la marca para competir en el Mundial de Berlín (7.700 puntos),”. Sin embargo su sueño va más allá de 2009 y suma 8.000 puntos, la puntuación que hizo famosa el decatleta inglés Daley Thompson que a mediados de los años ochenta popularizó el decatlón: “En España hubo cuatro atletas que han sumado 8.000 puntos y tres lo lograron en la década de los noventa (Peñalver, Burrel, Benet). Llevo toda la vida queriendo lograr esta marca. A mí me llenaría más que ir a unos Juegos, que siempre son importantes para un atleta aunque quién sabe si con 27 años, una edad que puede ser ideal para un decatleta lo pueda lograr en los Juegos de Londres.

Sus padres, que acuden con el a los nacionales, sus cuatro hermanos y su novia ovetense, como él en Madrid, le apoyarán con el fin de que su sueño se haga realidad.