La Nueva España

 

Por los entrenamientos estoy para el récord

 

«Muchas veces los deportistas necesitamos más un psicólogo que un entrenador»
 

 
SERGIO SÁNCHEZ Atleta. Logró en Oviedo la marca europea de 2.000 metros y mañana intenta los 3.000

Oviedo, J. I. CASTAÑÓN
Le llueven las entrevistas desde que batió el pasado enero en Oviedo la mejor marca europea de 2.000 metros en pista cubierta (4:52.90). Sólo dos «monstruos» del atletismo como los etíopes Gebrselassie y Bekele le superan en esta atípica distancia. Es Sergio Sánchez (1,79 metros de altura y 64 kilos de peso), un leonés de Ciñera de Gordón que a sus 27 años y con 34 pulsaciones en reposo y que llega a las 192 a pleno rendimiento no resulta extraño ver cruzar el Pajares, ya sea para entrenar o competir. Asturias es su segunda casa (llegó a estar entrenado por Jaime Fernández) y se ha marcado un nuevo reto. Mañana buscará en Valencia batir el récord de Europa de 3.000 (7:32.98) en poder desde 2003 de Alberto García.

-Los que le vimos hacer la plusmarca de 2.000 en el Palacio tenemos la sensación que la hizo «a pesar» de las «liebres».

-Me quedé solo ya al paso de los primeros 500 metros. Hubo ahí una falta de entendimiento, pero lo conseguí.

-Las «liebres» eran sus amigos. ¿Fallo el casting?

-Sí. Pensaba que con los amigos ya me arreglaba y les estoy muy agradecido, pero para Valencia me tengo que buscar otras liebres más habituadas. Seguirá Iván Hierro, luego es posible que cuente con el argentino Carriqueo y el keniano Cheruyot a partir del 2.000, que tiene una marca de 7:38 en los 3.000 metros

-¿Y cómo se ve?

-Creo que físicamente estoy para lograrlo y los entrenamientos han salido perfectos.

-¿Qué le ha dado Raúl Lazo que no le dio Jaime Fernández?

-Sobre todo la cercanía de estar en León. Un entrenador es un preparador físico, pero muchas veces los deportistas necesitamos más que nada un psicólogo. No somos robots y ahí está Raúl que también es atleta. Hablamos mucho. Me sabe escuchar.

-Ha comentado que la clave de su éxito es el aumento del volumen sobre el trabajo de calidad.

-Antes hacía mucha calidad y no recuperaba lo suficiente porque por ejemplo rodaba rápido. He aprendido a recuperar entre entrenamientos.

-Parece contradictorio que hable de recuperar mejor cuando tras lograr el récord de los 2.000 en pista en Oviedo corrió el cross de Elgoibar y después de hacer un 3.000 en la Copa del Rey (7:42.71) repite experiencia.

-Se puede correr un 2.000 a tope y al día siguiente un cross y no notarlo tanto porque el 2.000 es más explosivo, pero hacer un 3.000 y luego un cross te cansa mucho más.

-¿No le da vértigo verse en un ranking tras dos atletas de la talla de Gebrselassie y Bekele?

-Son los mejores de la historia, pero estar cerca de ellos me da más confianza. Con humildad y paso a paso se pueden conseguir grandes cosas. Ahora tengo 27 años y lo que he conseguido no ha sido más que fruto de la seriedad, la constancia y la paciencia.

-Antes nombramos a los atletas etíopes, pero sus ídolos son El Guerrouj y el maratoniano José Manuel García...

-Efectivamente. El Guerrouj porque es una persona de raza blanca que demostró que se podía derrotar a los africanos de color, y José Manuel, que es de La Robla, porque fue la persona que me inspiró y me impulsó para hacer atletismo cuando era un niño.

-En menudo lío se metió usted cuando después de ganar el Europeo de cross el nacionalizado Bezabeh dijo aquello de «es penoso que el primer oro en un Europeo no lo haya ganado un español».

-Más que buscármelo, me lo buscaron. Me hicieron daño. Sacaron de contexto mis palabras. Sólo quería decir que ese título me hubiese gustado más que lo hubieran ganado un corredor como De la Ossa que Bezabeh, un nacionalizado.

-Vive para el atletismo y tiene una novia atleta. ¿Se lleva el trabajo también a casa?

-Se llama Sana. Claro que hablamos de atletismo porque no deja de ser mi trabajo, pero no hay que estar obsesionado.

-No le hace ascos a correr en carreras populares y le hemos visto por Asturias muchas veces.

-He pasado buenos ratos corriendo populares y me gusta aparte del aspecto económico, claro está. Es una forma de ver el atletismo de forma distinta, más divertida.

-Usted corre con el Barcelona. ¿Le felicitó Laporta?

-Sí, me escribió felicitándome. Supongo que lo típico en estos casos. No fue el único. También recibí una felicitación de la Junta de Castilla y León y otra hasta del Ministerio del Interior.

-¿Ya sabe si hará los 5.000 o 10.000 en el Europeo?

-Todavía es muy pronto. Hasta abril o mayo no lo decidiremos.