CAMPEONES


Atletismo: Recuerdos de Pablo Solares

El atleta de Sariego, vencedor de las «San Silvestre» de Avilés y Villaviciosa, desgrana su trayectoria de 20 años en un deporte que sigue practicando «para que mis dos hijos me vean correr»




 

 


Oviedo, J. I. CASTAÑÓN
Sus gestos le definen como un hombre sentimental. Como muestra, un par de botones: fichó por el Atletismo Piloña porque fue el club que creó su amigo Juan Puerta y su dirección de correo electrónico lleva las iniciales de su mujer y sus dos hijos. Es Pablo Fernández Solares (Sariego, 1966), vencedor en varias ocasiones de la Oviedo-Gijón, de cuatro «San Silvestre», de la Tazones-Villaviciosa y de infinidad de pruebas populares. «Empecé en el atletismo de casualidad. El profesor de gimnasia mandó correr a la clase y vi que me gustaba. Mi primera prueba fue en Tazones, con 16 años», recuerda Solares, que tiene su domicilio familiar en Llanes y que trabaja en la Nestlé en Sevares. Al borde ya de casi 20 años corriendo, Solares ha vestido las camisetas del Sporting de Gijón («fue el embrión del actual Esmena. Allí me entrenó David Méndez); Universidad de Oviedo («fue en mi época de estudiante»); Alsaplas de Cantabria («se pusieron en contacto conmigo y me ofrecieron unas buenas condiciones»); Esmena Gijón («fue como volver a los orígenes»), y Piloña, su actual club («Juan Puerta lo creó con más gente; era su vicepresidente»), y tiene infinidad de recuerdos buenos y malos, como los que ha vivido en su dilatada carrera deportiva.
Por ejemplo: «En mi época de junior parecía que iba a ser alguien en el mundo del atletismo, pero me lesioné una y otra vez». Y Solares se quedó en un buen atleta de provincias, que dirían los puristas. Y así, Solares echa la vista atrás y recuerda la ilusión con la que solía entrenar en aquella época, y a sus compañeros de la Universidad en la pensión Elvira (nombre de la residencia para deportistas). «Me fui a la Universidad de Oviedo a estudiar y elegí a Pepe Teverga por consejo de David. Allí encontré un grupo de entrenamiento maravilloso: Juan Puerta, Leonardo Ortega, Mariano Campal, Dani Avello, Luis Méndez, entre otros. Vivíamos encima del polideportivo del CAU. Fuimos dos veces campeones de España por equipos universitarios», señala Solares, que admite que ninguno fue un gran campeón, pero no debido a falta de calidad.
«En el atletismo, como en la vida, hay sinsabores y alegrías. Una gripe o una lesión puede frustrar tu carrera deportiva. Ahí está Juan Puerta, que tenía una calidad inmensa, pero encadenó una lesión tras otra y eso, cuando aspiras a ser internacional en atletismo, te va minando. Lo mismo se puede decir de Mariano Campal. Alguno llegó a unos Juegos, que es a lo que aspiras en este deporte», dice con orgullo. Solares, que fue atleta de pista y de campo a través antes que corredor de populares, destaca la palpable diferencia entre correr en pista y populares. «El atletismo es la marca, y eso te conduce a entrenamientos muy exigentes y exclusivos. Quizá por ello la gente de la pista no se prodiga en la ruta. El último ejemplo es Pablo Alonso. Un buen registro es difícil de conseguir y necesitas años», afirma. Solares, que tiene en 1.500 metros 3 minutos y 51 segundos; 14 minutos y 6 segundos en 5.000 metros y 29 minutos y 43 segundos en 10.000 metros, cree que podría tener mejores registros, «pero las carreras son como son, aunque pienso que tenía que tener mejores marcas en los 10.000 metros». Su retirada del atletismo de alta competición le abrió el mundo de las populares, donde casi siempre asoma la cabeza en los primeros puestos; más en el cajón del vencedor. Y si no ahí está la Tazones-Villaviciosa, la carrera popular de Noreña, la «San Silvestre» de Avilés y Villaviciosa. «No soy tan bueno como parece. Lo que sucede es que no hay gente joven que haya tomado el relevo de la gente de mi época. Es triste, pero es así».
Pero para tristezas, la que se llevó con el fallecimiento de su amigo Juan Puerta. «Hablábamos de gente para fichar para el Piloña, para ganar el Campeonato de Asturias de cross este año, y se nos fue», señala con amargura este saregano que da públicamente las gracias a sus compañeros de trabajo que le cambian los turnos para poder seguir entrenando y compitiendo. Solares es consciente de la crisis de fondo que afecta al atletismo asturiano, y pone como ejemplo a la comunidad de Cantabria, donde al atletismo de ruta y fondo se le presta mucha atención «tanto en la prensa como en la publicidad, algo que va muy unido. Allí me acogieron fenomenal, pero les dije adiós porque el nivel era muy exigente y no tengo ni edad ni tiempo para entrenarme con esa dedicación». Solares no quiere entrar en polémicas sobre si se prodiga mucho o poco en las carreras (David Méndez le dicta unas pautas generales y él las adapta a su gusto), y destaca que su objetivo principal esta temporada está en hacer un buen papel en el Campeonato de Asturias de campo a través y también en vencer en la Subida al Naranco, en la Campa de Torres («nunca gané allí»), correr la Oviedo-Gijón («posiblemente la última, porque exige mucho entrenamiento») y probar suerte en la «San Silvestre» de Oviedo. «¿Que cuándo me retiro? Deporte lo haré siempre, pero de momento seguiré corriendo porque tengo una motivación muy grande, para que mis dos hijos me vean correr». Todo por la familia. Un sentimental.