Nombre: Ángel Solís Bernardo.
Fecha y lugar de nacimiento: 8 de junio de 1973, en Gijón.
Equipos en los que has competido: siempre en el Gijón Atletismo.
Mejores marcas: 52,70 en 400 vallas.
Aficiones: soy muy futbolero y del Sporting hasta la médula, por lo que veo mucho fútbol y juego cuando puedo, salir, etc. En general, hago cosas que me desconecten un poco del atletismo.

—Habíanos un poco de la diferencia entre atleta y entrenador. ¿Te ha costado?
—La verdad es que no, siempre quise ser entrenador desde mi época de atleta.
Con respecto a lo que me preguntas de si hay diferencia entre atleta y entrenador, evidentemente, sí, se ven las cosas de distinta manera. El atleta tiene que entrenar y descansar, el entrenador casi nunca descansa, su cabeza está siempre dando vueltas.
—Opina un poco de tus antiguos entrenadores. ¿Qué has aprendido de ellos para tu labor actual como técnico?
—Sólo he tenido dos entrenadores, Ángel Peruyera, con el que estuve cerca de un año, y fue el que me mandó con Rubén Velasco «Uribe», que me entrenó catorce años.
A Peruyera tengo que agradecerle el haberme enviado a entrenar con Uribe, de este último he aprendido mucho en todos los aspectos, hubo momentos que era más que un entrenador para mí. Actualmente somos compañeros y grandes amigos.
—Habéis formado un buen equipo en el Grupo y los resultados poco a poco se están empezando a ver. Habíanos también un poco de este equipo técnico, cómo fueron sus comienzos, etc.
—Hombre..., lo que hay es materia, resultados, esperemos que este año ya veamos alguna cosa importante.

Somos cinco técnicos y cada uno se ocupa de una parcela. Martina, Arconada, Carpena y yo llevamos la Escuela de Atletismo del Grupo, y dentro del equipo Arconada lleva medio fondo y fondo, Martina lanzamientos, Rubio saltos y yo velocidad y vallas.
Se vio la necesidad de crear una Escuela de Atletismo que funcionara dentro de las instalaciones del Grupo para que la actividad se vea y así poder hacer una labor de
captación con los propios socios de la entidad, aparte de los chavales que vayan saliendo de los colegios que tenemos asignados por el Patronato, una vez que terminan su etapa en la escuela pasan a formar parte del equipo, integrándose en un grupo de entrenamiento que va en función de la especialidad a trabajar.
Así que los atletas que se están viendo ahora son el fruto de cinco años de trabajo y mucha paciencia.

—¿Cómo ves las nuevas hornadas de atletas jóvenes que tenemos en la actualidad?
—Hay atletas con mucha proyección, pero, como dices, son jóvenes y creo que uno no es atleta hasta que lo demuestre y no sirve de nada ser campeón de España juvenil o ir a un mundial juvenil si luego no llegan a sénior; si lo dejan a esas edades han hecho atletismo, no han sido atletas.
—Si tuvieras que «vender» a un atleta que se inicia en este deporte el 4 m. vallas... ¿qué le dirías?
—Creo que no estamos para vender, somos entrenadores y tenemos que entrenar y hacer ver que el atletismo es bonito y se tiene que practicar con continuidad porque es la única manera de conseguir resultados. La satisfacción en este deporte está en mejorar y ser cada vez más ambicioso. También digo que es compatible con los estudios si uno se organiza. Es difícil entrenar a alguien que no le gusta, sería
una guerra diaria que terminaríamos perdiendo.
—Por cierto, dinos algo de esta carrera atlética.
—Es una prueba dura pero a la vez creo que es agradecida entrenándola bien. También es entretenida a la hora de prepararla por la variabilidad que hay en el trabajo. No cabe duda que, para mí, es la prueba más atractiva del atletismo.
—¿Qué opinas del atletismo en Asturias y sobre todo en nuestra ciudad?
—Me parece que estamos superando un bache y volvemos a asomar la cabeza, tuvimos una época muy buena, con grandes atletas a nivel nacional e internacional que nos acomodó un poco y se descuidó mucho la base. Cuando esos atletas lo fueron dejando se vieron las orejas al lobo y no quedó más remedio que empezar a trabajar desde abajo. Ahora creo, por lo que se ve en los juegos escolares, que hay una buena hornada de infantiles, cadetes y juveniles.
por lo que hay que luchar para que no se vayan.
—Si hubiera que cambiar algo, a tu juicio, en él para ti, ¿qué sería?
—Creo que hacemos competiciones maratonianas y muchas veces desangeladas. A mi entender, deberían de ser jornadas más cortas, igual la culpa no es del que organiza, sino del que no va. También creo que se valoran poco los Campeonatos de Asturias y el competir con la Selección asturiana, todo el mundo prepara el Campeonato de España y luego resulta que son muy pocos los que hacen mínima. Si se diera más importancia a esas competiciones habría más participación y competencia, sería bueno para todos, es mi opinión.
—Objetivos para este año a nivel particular y de club.
—Como vamos paso a paso, el objetivo es conseguir el mayor número de medallas en los Campeonatos de Asturias y tener amplia representación de atletas del Club en los distintos Campeonatos de España.