CAMPEONES

La atleta tinetense del Oriente Verónica Pérez, camarera de 25 años que lleva entrenándose sólo dos,se ha adjudicado las cuatro primeras pruebas del circuito asturiano de campo a través

La atleta tinetense del Oriente, en su puesto de trabajo en la cafetería de la Fnac.


 

 

 





Oviedo, J. I. CASTAÑÓN

En la cafetería de Fnac, en Parque Principado, probablemente se sirva el café más rápido de Asturias. Allí, detrás de la barra, trabaja como camarera Verónica Pérez, la ganadora de las cuatro pruebas celebradas hasta la fecha del Gran Premio asturiano de cross. «Hago cafés, también pinchos, un poco de todo. Y sí que hay bromas con eso de que lleve corriendo el café a los clientes», señala la corredora del Oriente Atletismo y líder del circuito autonómico de campo a través.

Esta fondista tinetense de 25 años demuestra un domingo tras otro que la magnífica temporada pasada repleta de puestos de honor no era fruto de la casualidad y en este ciclo no conoce la derrota sobre la hierba. No obstante, lo más sorprendente no son ya sus victorias, sino que en puridad lleve tan sólo dos años entrenando.

«Tenía 23 años y estaba jugando al fútbol en el Grujoan por divertirme. Paco, que es mi entrenador y amigo, me convenció para que probara a competir de nuevo en atletismo. Lo pensé y acepté», cuenta esta corredora que mide 1,64 metros, pesa 52 kilos y que ahora atraviesa una fase de amor por este deporte que antes fue, no de odio, pero sí de indiferencia: «Cuando tenía 12 o 13 años entré de modo casual en el atletismo a través del colegio. Como ahora, también hacía cross y gané todas las pruebas que se disputaban en escolares en el Occidente. Sin embargo, por aquella época no me gustaba entrenar, prefería estar con mis amigos», recuerda esta tinetense de Villarmou, que tenía fama de díscola y rebelde en el Colegio El Pascón de Tineo, donde estaba interna.

Sin embargo, esa imagen que proyectó cuando era adolescente es justo la contraria de la que exhibe ahora. «No me gustaba estudiar y a los 17 años empecé a trabajar. El trabajo me ha hecho ser responsable. Siempre he trabajado en hostelería». El primer coqueteo con el atletismo le duró tres años; el abandono de la práctica deportiva siete.

¿Por qué una tinetense corre en un club del Oriente? «Es el club de mi entrenador y veo muy improbable que me cambie. La mujer de Paco fue compañera mía en hostelería y de ahí viene nuestra relación. Paco es una persona que está muy pendiente de mí y que se desvive conmigo». Sin embargo, pretendientes en forma de preparadores no le faltan a Verónica, que reconoce que entrena en el CAU, donde le facilitan mucho sus entrenamientos. «De hecho, hago el gimnasio en invierno con Pepe Teverga y las atletas del Universidad». Y un emblema del Universidad es su consejera: «Tengo dos ídolos: Marta Domínguez y Ana Amelia Menéndez». De esta última, la primera atleta olímpica del Universidad, dice que la ayuda muchísimo y que sabe un montón de atletismo.

Verónica confiesa que su objetivo inmediato es meterse entre las 20 primeras en el Nacional de campo a través y que a medio plazo pretende mejorar sus marcas al aire libre, que son 4.31.77 en los 1.500 metros («me quedé fuera del nacional por 77 centésimas»), 9.50 en 3.000 metros y 17.29 en los 5.000 metros.

Sabe que su mayor handicap es su trabajo, en el que tiene que estar ocho horas de pie. «Ya estoy acostumbrada, pero el día de la San Silvestre de Oviedo (fue tercera) salí a las 5 de la tarde en un día muy ajetreado y creo que lo pagué», dice refiriéndose a la única derrota de la temporada y que fue en asfalto. El resto han sido victorias: en octubre, el Villa Gijón sobre asfalto; en noviembre, el cross de Tineo; en diciembre, el cross de Avilés y en enero, el cross de Perlora. Todo un hito.

La mediofondista del Oriente desvela que ella no dobla entrenamientos y que es consciente de que si invirtiese más tiempo en su preparación mejoraría aún más, pero que ve lejos dedicarse en cuerpo y alma al atletismo.

Los ratos libres que le quedan entre los entrenamientos y trabajo Verónica los dedica a estar con los amigos, leer revistas de atletismo y escuchar música. Se define como «muy seguidora del Fútbol Club Barcelona y antes de esta racha». ¿Cómo ve a las hasta ahora rivales suyas en Asturias?: «Alba García es un chica muy luchadora, Irene Alfonso tiene mucha clase y Ana Isabel Gómez me sorprendió por su actuación en Perlora, pero lo que me llama la atención de ella es la razón de por qué no compite más porque yo si entreno es para competir», señala la pupila de Paco, que este domingo se enfrenta al quinto obstáculo de la temporada, el cross de Gijón, que se disputa en los terrenos de la Universidad Laboral. Si vence, la atleta de Villarmou tiene claro a quién dedicar sus victorias. «Para mi padre, que falleció en junio del año pasado».