La
Nueva España
Manolo, el
gran capitán
M. A. TORAL FERNÁNDEZ
La televisión
encendida; la conexión de internet a toda velocidad; los mensajes
telefónicos continuos, las conversaciones con amigos son cortas,
continúas e intensas. ¿Qué puede estar ocurriendo? Pues nada menos
que la final olímpica del lanzamiento de peso. Los americanos están
prácticamente fuera, pese a venir en busca del triplete. Los
bielorrusos no se lo ponen fácil y aparece un enorme polaco, Tomasz
Majewski, haciendo marca personal y alzándose con el oro por delante
de los esperados Cantwell y Mikhnevich, que aún estando lejos de sus
mejores marcas han conseguido una presea del más alto nivel.
Pero a todos los españoles, a todos los aficionados al atletismo y
más a todos los lanzadores, nos faltó el gran Manolo Martínez, que
al no poder alcanzar la marca mínima exigida para estar en la final
se ha quedado sin lo que podía ser un broche de oro para una de las
más grandes carreras atléticas de la historia española. Cuatro
Olimpiadas, medallas en mundiales y en europeos, más de 30
campeonatos nacionales y récords de España le avalan como una figura
a respetar y del cual todos podríamos aprender algo.
En Manolo vi hace años un ideal de persona y deportista. En una de
las primeras ocasiones que competí con él, hará ya unos 10 años, vi
a un lanzador ya olímpico, por aquel entonces, que antes de empezar
a competir deseaba suerte a todos y cada uno de los competidores
estrechándoles la mano, y que al finalizar la competición hacía lo
mismo con los jueces, asistentes y voluntarios agradeciéndoles su
labor. Creo que es un gran detalle que muestra la calidad humana del
«Gran Capitán» del atletismo español; una costumbre que sigue
manteniendo en la actualidad.
Manolo Martínez no estuvo en la final, pero para los que sabemos lo
que significa y lo que cuesta el día a día, lo que el leonés ha
hecho por el atletismo español tiene un valor muy superior al de una
final olímpica. Sus 21,47 metros con la bola de 7 kilos ahí quedan
como marca nacional.
Y para acabar estas líneas, quisiera lanzar un mensaje de apoyo para
todos los españoles que están en Pekín y espolear a los aficionados
para que respondamos con nuestro apoyo a las grandes gestas
olímpicas.