«Entrenamos entre coches, motos y bicis»
Francisco Martínez Soliño 'Paco', es presidente del Club Oriente de Atletismo (COA) y está en posesión del título nacional de entrenador. Tiene 42 años, vive en Nueva, lleva doce años al frente del club y espera con impaciencia que el Ayuntamiento de Llanes cumpla una promesa eterna: construir en el concejo una pista polideportiva de atletismo.
-Después de años de promesas parece que el Ayuntamiento va a construir una pista polideportiva de atletismo en Posada.
-Eso parece. Para ello pretende utilizar el campo de arena de La Corredoria y la obra debería estar terminada antes del 31 de diciembre de este año. Creo que están pidiendo presupuesto a varias empresas y así me lo confirmó la alcaldesa. Ésta será la cuarta tentativa porque ya hubo promesas para construirla en La Talá y Camplengo, en Llanes, y hasta conocí una maqueta, con anteproyecto, para ubicarla junto al colegio de Posada.
-¿Tiene confianza en la nueva propuesta?
-Es algo que no depende de mi. Por si acaso ya me puse a trabajar y visité instalaciones similares que existen en Luanco, Avilés, El Entrego, Villaviciosa y Candás. Vi cosas que pueden encajar en los terrenos de Posada, realicé un diseño por ordenador de lo que consideraba imprescindible y se lo remití a José Herrero, concejal de Deportes.
-¿Qué le pide al Ayuntamiento?
-Que no escatimen. Cuentan con 300.000 euros y con ese dinero se puede hacer lo que pretendo.
-¿Cómo sería la pista de atletismo ideal para Posada?
-Lo más larga posible. De cuatro calles y una cuerda de 250 metros. Habría que dejar una recta de seis calles y 120 metros para que se puedan correr pruebas de 100 metros lisos y 110 metros vallas. Dentro del anillo iría un foso para salto de longitud, un espacio para altura y una zona para lanzamientos de peso, martillo, disco y jabalina. Y vestuarios en condiciones óptimas.
-¿Algo más?
-Faltarían los equipamientos, pequeñas cosas que no son caras, como vallas, tacos de salida, colchonetas de saltos y una jaula para lanzamientos.
-¿Cómo consiguió superar tantos años de travesía en el desierto?
-Lo más fácil habría sido abandonar, pero estoy muy implicado en el atletismo. La dinámica es que me quitan cosas, a continuación protesto y luego me hacen nuevas promesas en las galas del deporte y en la prensa. Ante la falta de medios, los miércoles subimos a los críos en una furgoneta y los llevamos a Oviedo, a las instalaciones de la Universidad.
-¿No pueden entrenar en Llanes?
-Estamos utilizando las calles de unos solares sin edificar, entre coches, motos y bicicletas. No hay espacio para lanzamientos y el foso de saltos está lleno de cagadas de perros. Acudo a los colegios, aula por aula, y capto a bastantes críos, que más tarde abandonan por carecer de instalaciones adecuadas. No es lo mismo 'vender la moto' a los padres con una buena instalación que careciendo de ella.
-¿Cómo está la salud del COA?
-Hacemos lo que se puede con los medios que tenemos a nuestro alcance. Llegamos a contar con 25 atletas y hoy sólo tenemos 11. Grandes promesas, como Tamara Bueres o Fernando Muñoz, lo acabaron dejando por falta de alternativas. Ahora están despuntando Claudia Balmori, en juvenil; Eva María González, en cadete, y Francisco Carrandi, en infantil.
-¿Hay proyectos de futuro?
-Si acabaran la pista polideportiva en 2010 intentaría relanzar la actividad para el año siguiente implicando a los padres. Se podría trabajar todo el año, de cinco a ocho de la tarde, dividiendo los horarios por categorías.
-¿Cuál es el presupuesto del COA?
-Dependemos de los patrocinadores y nos movemos en 8.500 euros anuales. La empresa Urbania nos ayuda con 4.000 euros, el Ayuntamiento aporta 3.000 y otros 1.500 salen de vender lotería. Al no tener instalaciones, el Principado nos quitó el Centro de Tecnificación Deportiva, dotado con 2.000 euros
-¿Cómo asume trabajar con un niño al que posiblemente le faltan aptitudes?
-Todos los críos valen, el problema se presenta cuando no hay más alternativa que correr, porque entonces no se le puede sacar rendimiento a la titalidad de los chavales. Nunca aconsejo a un niño que lo deje, el atletismo tiene cabida para todo y para todos.
